Cuando Facebook me recomendó buscar más amigos

A veces, cuando pensamos en el minimalismo, solemos caer en la trampa de creer que las únicas cosas que podemos acumular son objetos. Pero eso no es cierto.
Los pensamientos, las actividades, los recuerdos e incluso las personas que nos rodean son “objetos” no tangibles que también ocupan un espacio importante de nuestra vida.
Hoy en día, acumular amistades se ha vuelto uno de los grandes problemas de la sociedad. No me malinterpretes, no sería un problema si las amistades fuesen reales. Te hablo de las amistades en las redes sociales.


Diariamente estamos interactuando con mucha gente a nuestro alrededor. En nuestra mente formamos un listado de todos aquellos a los que conocemos y le añadimos qué tipo de relación tenemos con ellos, qué cosas les compartimos y qué cosas no. Como hacer esta red personal es algo natural, es el propio cuerpo quien va eliminando aquellas personas que, con el tiempo, se han ido alejando y ya no forman parte de nuestro círculo de amistades. Nuestra mente se autoregula.
El problema viene cuando el círculo de amistades se hace de forma artificial. ¿Quién tiene hoy en día menos de 100 amigos en Facebook? Tenemos agregados a los compañeros del colegio de primaria, del instituto, de la universidad, del trabajo, de todas las actividades que hacemos, de aquella noche que salimos  y conocimos al amigo del primo de tu mejor amiga… y la lista puede continuar.
A veces, por no saber decir no (tema que ya tratamos en la anterior entrada), aceptamos a gente con la que apenas hemos tenido relación y con quien sabemos que no hablaremos nunca más.
Hace un tiempo yo pensaba que no tenía “demasiados” amigos en Facebook. El número rondaba los 300, pero yo sabía de gente que tenía hasta 1000 amigos, así que esa cifra se hizo normal en mi vida.
Un día me percaté de dos cosas que hicieron que, dentro de mi nueva visión minimalista, viese que estaba cometiendo un grave error. La primera fue que, como tenía a tanta gente que no me aportaba nada, me perdía las publicaciones de mis verdaderos amigos y eso le quitaba el sentido a mirar el tablón de anuncios de Facebook. Y la siguiente y más importante, perdía muchísimo tiempo viendo cosas que al final no aportaban nada a mi vida.
Me decidí entonces a tomar cartas en el asunto. Revisé primero toda mi lista de amigos y borré aquellas personas que tenían el perfil duplicado o que no conocía ni el nombre, Hice un segundo repaso, borrando a compañeros de colegio e instituto que ya no volvería a ver y con los que tampoco había pasado buenos momentos y finalmente hice una tercera pasada borrando a gente que en su momento fueron mis amigos pero que el tiempo y las circunstancias hicieron que tomásemos caminos distintos (esta fue la parte más dura).
El número bajó de casi 300 a 135. Desde entonces, al lado de la pestaña de Inicio aparece otra que pone Buscar amigos. Lo considero un número alto, mi meta es dejar realmente a la gente que le aporta algo a mi vida, a todos aquellos a los que podría llamar si tengo un problema o si simplemente quiero hablar. Es normal que se haga duro, cada persona tiene unidos unos recuerdos y, como con los objetos, se nos hace dificil desprendernos de ellos porque vivimos aferrados al pasado. Pero, como ya sabéis, hay que dejar salir para que pueda entrar. Así que recuerda: rodéate de personas que te aporten la mejor calidad de vida y nunca te vas a sentir sólo.

Y tú, ¿Ya te has decidido a hacer un Detox digital? Cuentame cuantos amigos tienes en Facebook y si crees que son verdaderos amigos o necesitarías hacer "limpieza". Te invito a que me cuentes tu historia en los comentarios y que te subscribas para que estés siempre al tanto de mis nuevas entradas.

¡Te mando un abrazo muy fuerte y espero verte pronto por aquí!

Comentarios

  1. Yo realice una limpieza en mi Facebook, pero leyendo esto, creo que ahora mismo voy y realizo otra limpieza.

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    Respuestas
    1. Claro! La vida es un camino de cambios y una se ha de ir adaptando a ellos cada día :)

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