El día que descubrí el minimalismo


     ¡Por fin escribo la primera entrada! No podía esperar ni un segundo más y, como era de esperar, voy a hablarte de cómo me introduje en esto del minimalismo y qué cambios ha originado en mi vida.
Si te interesa el tema, quédate conmigo y te explicaré los senderos que me llevaron hasta estar ahora hablando contigo.



¿Cómo descubrí el minimalismo?


     Gracias a Dios hoy en día encontramos de todo en Internet, desde cómo se construyeron las pirámides de Egipto hasta cómo ponen las líneas azules al dentífrico.
En mi caso buscaba algo más sencillo: Cómo organizar una mudanza. De momento no voy a decir nada de porqué buscaba eso, prefiero que conserve la magia hasta que se dé el momento. Por ahora quédate con que eso era lo que buscaba.
Me veía abrumada en pensar cómo metería 23 años de mi vida en cajas, cómo lo transportaría y si tendría espacio en mi próximo destino. Me hacía mucha ilusión pero a medida que me lo planteaba la ilusión se convertía en angustia.
De pronto llegué a un vídeo en Youtube. Por desgracia ya no recuerdo el canal, pero no se me borrará jamás la lección de vida que me dio. 
Era una chica que se había encontrado con el mismo problema que yo: transportar cajas y cajas de una punta a otra del país. Resultó que después de hacerlo una vez, preocuparse y gastar tiempo y dinero se dio cuenta de que todo aquello que le estaba impidiendo moverse sin problemas por el mundo no eran más que objetos, los cuales hacia mucho que no utilizaba. Así que empezó a tirar, donar, vender y regalar todo aquello que no le era útil hasta reducir el problema a tres cajas. ¡TODA UNA VIDA EN TRES CAJAS!
Me fascinó la idea, en mi mente escuché un click y supe que algo se había puesto en marcha y ya no lo podía parar, ¡yo necesitaba hacer lo mismo con mi vida!


¿Qué hice?


     Dejé de buscar “cómo organizar una mudanza” y empecé a leer, ver videos y ojear blogs sobre minimalismo. Internet está plagado de información, así que en unos días me vi preparada para iniciar mi nueva vida minimalista.
Tardé un poco más de una semana en decir adiós a todo aquello que ya no necesitaba en mi cuarto. Fue una semana loca. Mis padres no se lo creían. Estaba sacando a diario hasta tres bolsas con cosas para donar, regalar, vender o tirar. La verdad es que fue como sacarme un buen peso de encima.
Además no solo hice limpieza de mi cuarto, también la hice en mi correo electrónico, mis redes sociales, mi teléfono e incluso mis amistades.


¿Qué consecuencias tuvo?


     Gracias a todo este torbellino de cambios conseguí:
  • Hablar con gente que hacía años que no veía.
  • Volver a hacer taichí y a meditar después de casi un año de inactividad.
  • Ponerme ropa que ni recordaba que tenía.
  • Optimizar mi tiempo y empezar el día con mejor humor.
  • Contagiar el bichillo del minimalismo a mis padres.
  • No tener miedo a emprender proyectos nuevos, conocer gente y descubrir nuevos lugares.

Y sobre todo… ¡EMPEZAR ESTE BLOG!


Si tú también quieres sentirte renovada, si necesitas un cambio en tu vida, si necesitas liberarte de sentimientos negativos que no te dejan continuar tu camino… ¡Quédate conmigo y vivamos este camino juntas!


¡Te mando un abrazo muy fuerte y espero verte pronto por aquí!



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