Mis principios minimalistas

     Como iréis viendo a lo largo de este blog, el minimalismo es un tema muy extenso, a veces incluso repetitivo. Lo que no hemos de olvidar es que no es un concepto cerrado.
El minimalismo no tiene unas normas exactas que seguir, no tiene un principio y no tiene un fin. Tú puedes tener 1000 objetos y ser igual de minimalista que alguien que sólo posee 30.
Así que lo primero que hemos de tener presente es que esto no es una competición, es un estilo de vida y hay tantos tipos de vida cómo personas en el mundo.

En esta entrada te voy a hablar de los principios que a mí me han ayudado en mi estilo de vida. Me encantaría que los leyeses, que los meditases uno por uno y que tú misma hicieses una lista de los tuyos. Pueden ser los mismos, pueden ser diferentes. El objetivo principal de todo esto es que tengas claro lo que tú quieres y lo lleves hasta el final. ¿Preparada? Allá vamos.


No acumules 

Si en algo se caracteriza el minimalismo es en no tener muchas cosas. Aunque hemos dicho que el número no importa, difícilmente podrás ser consciente de todo lo que tienes si esto es mucho. Hay objetos como la ropa, los bolígrafos, los papeles “importantes” o los utensilios de cocina que solemos acumularlos sin apenas darnos cuenta. Haz una prueba: cuenta el número de bolígrafos, lápices y colores que tienes por casa, te sorprenderá observar que podrías pasarte años sin comprar más material de oficina.

Elimina aquello que ya no te aporta felicidad

No tengas miedo de desprenderte de cosas, aunque estén sin usar o en su momento te costasen caras. Son objetos que sólo ocupan espacio y que incluso te pueden producir malestar por no estar usándolos. Observa el objeto, piensa en la última vez que lo usaste, piensa si lo vas a usar en breve y si lo podrías volver a comprar más adelante si te hiciese falta. Si ves que ya no aporta nada más a tu vida agradécele lo que hizo por ti y despídete de él.

Se consciente de lo que posees

Este punto está muy relacionado con los dos anteriores. Cuando eliminas cosas de tu vida eres más consciente de lo que posees. Te sorprenderás cuando veas lo rápido que puedes encontrar las cosas cuando sabes lo que tienes. Además las cuidarás mejor, porque tendrán más valor para ti y por lo tanto te durarán más tiempo.

Reutiliza

Poca gente se para a pensar en la cantidad de desechos que producimos al día. Para mí el minimalismo no es sólo deshacerse de los objetos que ya no nos son útiles, sino también de darles una segunda vida. Además, haciendo nuestras propias “manualidades” evitamos comprarlas nuevas, reduciendo gastos e impacto en el planeta. Todo son ventajas ¿no crees?

Se agradecida

Valora todo lo que tienes, no solo lo material, también las sensaciones, tu cuerpo, la comida, el nuevo día… ¡Todo! Verás que si eres agradecida con la vida, la vida lo será contigo.

Desconéctate de Internet

No es necesario que sea al 100%, pero seguro que más de una vez te has sentido abrumada por todos esos mensajes y notificaciones que te llegan, por tener que aparentar ser siempre feliz o emprendedora. Elimina las aplicaciones del móvil que no usas, desactiva las notificaciones y mira el móvil sólo cuando tú quieras mirarlo. No estés siempre pendiente del correo electrónico, con revisarlo una vez al día debería ser suficiente. Recuerda que quien te necesite con urgencia te llamará.

No llenes tus días de actividades

Estamos muy acostumbradas a exigirnos ser siempre productivos y nos sentimos mal si no “aprovechamos” el tiempo libre. Ahora párate un segundo a pensar en el estrés que te producen esas actividades y en las veces que has pensado “necesito tiempo para mí”. Recuerda que el cuerpo es más sabio que tú y si te pide descanso debes dárselo. Piensa en qué actividades ya no te hacen feliz y diles adiós, te sentirás liberada al instante.

Aprende a decir NO

Tu tiempo es un tesoro, no lo malgastes haciendo cosas o estando con gente que no te aporta nada positivo. Aprende a decir no a planes o trabajos que no van a enriquecerte. Habrá personas que no lo entiendan o incluso que se enfaden contigo, has de prepararte para ello. Piensa que si son realmente personas que aportan riqueza a tu vida no se irán por una negativa tuya. Y si se van ¡te han ahorrado el trabajo de meditar de quien quieres estar rodeada en tu vida!

Una sola cosa a la vez

El minimalismo también se puede llevar a nuestros actos. Hoy en día solemos hacer hasta cuatro cosas a la vez, sin darnos cuenta de que no estamos siendo conscientes de ninguna de ellas. ¿Cuántas veces has ido por la calle escuchando música, respondiendo mensajes en Whatsapp y pensando en lo que harías el fin de semana? Llevamos un nivel de vida frenético. Proponte esto: cuando comas, come; cuando andes, anda; cuando leas, lee. Y así con todo lo que hagas en tu vida. Verás cómo serás mucho más productiva y te sentirás más descansada al final del día.

Haz compras conscientes

Este es un punto muy importante. Una vez que te haces minimalista y has de comprar algo se te presenta un dilema moral ¿Cómo debo comprar como minimalista? Hay bastantes cosas a tener en cuenta, quizás más adelante haga una entrada sobre esto. De forma resumida diré que te plantees comprar cosas de calidad, aunque sean más caras. Piensa que te durarán más tiempo y que les darás uso, así que no te sientas mal por ello. Otro valor añadido es que sean productos éticos: que no vengan de la explotación, que colaboren con alguna ONG o que sean de un pequeño comercio.  Cada uno tiene sus valores, lo que sí que has de tener presente es que si compras algo ha de ser para cubrir una necesidad, no una carencia emocional.


¿Qué te ha parecido la lista? ¿Coincidimos en algún punto? Me encantaría que me dijeses en los comentarios cuáles son tus pilares minimalistas y si quieres seguir leyendo mis entradas al blog que te suscribas para estar siempre en contacto.

¡Te mando un abrazo muy fuerte y espero verte pronto por aquí!


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