Empatía, una historia sobre el respeto animal contada por un escéptico

Son las siete de la tarde y en mi móvil aparece un mensaje: sé que mañana tienes academia de inglés pero... ¿te gustaría ir al preestreno del documental Empatía? Puedo conseguirte entradas.
Cuando el destino te regala la oportunidad de hacer algo nuevo no has de negárselo. Llevo bastante tiempo aplicando esta filosofía y, la verdad, no me está yendo tan mal. 
A lo largo de mi vida he rechazado muchos planes, he dado largas a mucha gente y, en resumen, he perdido la oportunidad de vivir muchas experiencias por miedo. Miedo a ir a un sitio donde no conocía a nadie, miedo a meter la pata, a perder el tiempo, en definitiva, miedo a ser libre.

Te estarás preguntando si este blog sólo va a tratar de mis idas y venidas por el mundo vegano. Tranquila, habrá más entradas y retomaré el tema del minimalismo en breve.
Pero creo que esta parte del blog también es importante. ¿Por qué? Muy sencillo. Si ahora tengo todas estas experiencias ha sido gracias a adoptar un estilo de vida completamente distinto al que tenía. He dejado salir lo que me mantenía paralizada para dejar entrar una nueva vida. 
Contándote mis experiencias solo pretendo darte ánimos para que tú también des el paso y vivas libre y feliz.
Después de esta pequeña aclaración supongo que ya no caben dudas sobre cual fue mi respuesta a ese mensaje. Por supuesto, te vengo a explicar mi experiencia en el preestreno de el documental Empatía, dirigido por Ed Antoja en colaboración con FAADA y La Diferencia.


Este documental trata el veganismo como no se había hecho hasta fecha de hoy: Contándolo a través de una persona omnívora. Ed, que a parte del director es el protagonista, nos cuenta cómo va averiguando porqué la gente decide ser vegana y qué hay detrás de la carne que a lo largo de todo el documental él sigue consumiendo.

Pero no sólo el enfoque es novedoso, sino que, para dejarte enganchado durante todo el documental, no necesitan enseñarte un seguido de imágenes sangrientas ni argumentos que rozan el sensacionalismo para que te sientas incómodo durante semanas. Sólo hace falta algo más sencillo: Cifras y testimonios.
El documental aborda todos los aspectos del veganismo a través de escenas cotidianas y sencillas animaciones. Pero no solo habla de la alimentación. Te muestra los zoos, los circos, la vestimenta, los santuarios… incluso el arte.

Por eso, seas o no vegano, te interese o no el tema, te recomiendo encarecidamente que veas este documental. No te va a intentar convencer de que cambies tu estilo de vida, te va a mostrar lo que hay detrás de tus acciones. Somos libres de decidir cómo actuar, pero no hay nada más respetable que actuar de forma consciente. 
El documental va a estar poquitos días en el cine, así que aquí te dejo una lista de dónde se emitirá para que puedas ir a verlo.


¿Qué te parece la idea? ¿Crees que es interesante la producción de este tipo de documentales? Me encantará saber qué opinas. Déjamelo en los comentarios y si te gusta mi blog suscríbete para que podamos estar en contacto.

Te mando un abrazo muy fuerte y espero verte de nuevo por aquí.

Comentarios